El Galardón a la Excelencia en Nutrición Hospitalaria


La calidad en la atención en salud es hoy en día un imperativo para todas las instituciones actoras de los sistemas de salud en el mundo. La forma como se entrega la atención a los pacientes debe permitir mejorar la salud de la población. Bajo esta perspectiva, la misión de las organizaciones de salud debe cambiar de la prestación de servicios hacia la generación de valor, entendido valor como el logro de los mejores resultados, que respondan realmente a las necesidades de los pacientes y sus familias en relación con el costo.


Generar valor en salud, implica rediseñar los procesos de atención bajo los enfoques de integración e integralidad, donde la ruta de atención del paciente sea el hilo conductor y los resultados clínicos el objetivo articulador. Los procesos asistenciales deben no solamente apropiar el conocimiento, sino buscar estrategias para que la mejor evidencia se implemente en la operación del día a día de cara a los pacientes, en un modelo de atención que integre la estrategia, los procesos organizacionales y todas las disciplinas del conocimiento que son necesarias para garantizar el mejor desempeño clínico, en términos de efectividad y seguridad, optimizando los costos de la atención.


Bajo este contexto los modelos de atención de las instituciones prestadoras de servicios de salud, deben abordar la enfermedad en todas sus dimensiones, considerando de forma relevante todos los factores que determinan los resultados, uno de ellos, muy importante, el estado de malnutrición o de riesgo nutricional del paciente, que por demás ha mostrado tener, según los reportes de la literatura una prevalencia alta que oscila entre el 10 y 70%, obviamente determinada por las condiciones de desarrollo del país, los perfiles de los pacientes y de manera relevante la patología o condición clínica que genera la hospitalización. En Colombia, los resultados del estudio Nutrition Day, liderado por la Asociación Colombiana de Nutrición Clínica (ACNC) para el 2015, mostró en el panorama como el 54,9% de los pacientes hospitalizados evaluados tenían compromiso de su estado nutricional, lo que impacta negativamente los resultados de salud, en términos de complicaciones, tiempos de recuperación, en el logro de los objetivos de tratamiento, en la calidad y por ende en los costos derivados de la atención.